maneras de conservar el asticot

Ya tenemos nuestro asticot casero, a partir de ahora tenemos que hacernos con un frigorífico en el que poder guardarlos. Lo mejor para su conservación, es situarlos en una gusanera con serrín nuevo y limpio, tapados por que no se salgan y guardados en una nevera. El lugar del frigorífico que mejor se conservan, es la parta más baja del mismo, ya que el frío al ser mucho más pesado que el aire caliente, siempre cae al fondo. La temperatura nunca puede estar igual o menos 0 grados, ya que estos morirían de congelación.

Para su transporte el día de la pesca, hay diferentes opciones y consejos. Para un día típico de invierno, sacar los gusanos de la nevera la noche anterior, para que vayan perdiendo la temperatura. Si el día es de mucho frio, un consejo muy útil, es transportarlos en una bolsa junto con una bolsa de agua caliente, para que no estén fríos y por lo tanto inactivos. También existen unas bolsitas que utilizan mucho la gente de la montaña, es una bolsita con un líquido en su interior, que al contacto con una chapa que lleva dentro, produce una reacción química que lo que hace es desprender calor. Esta bolsa la puedes colocar entre los gusanos, sin problema alguno, ya que es imposible que estos rompan el plástico.

Para un día típico de verano, lo mejor es sacarlos de la nevera, el mismo día, para intentar que se calienten lo menos posible. Una vez ya en el lugar de pesca, colocar la gusanera a la sombra, ya que, si los ponemos al sol, estos morirán en poco más de una hora. Los gusanos que no estemos usando, lo mejor es dejarlos en sombra, y a poder ser en un recipiente con agua, para así garantizar que no se deterioren y poderlos conservar para otra jornada de pesca.

Un consejo muy útil, es no juntar nunca gusanos de distinta compra, los gusanos más frescos suelen hundirse más rápido que los más viejos. Si los mezclas puedes provocar que la pesca se te disloque y no consigas nunca centrarla.