CAPTURA Y SUELTA

Se hace imprescindible hoy en día mantener las poblaciones de peces para poder seguir practicando nuestro deporte favorito, para ello te indicamos algunos consejos importantes.

Siempre hay que tener en cuenta antes de empezar, echar un ojo aquellos anzuelos con los que nos disponemos a utilizar en nuestra jornada de pesca, de que modelos y en que condiciones se encuentran. Desechar aquellos que no se encuentran bien, como los que tienen óxido que también causan un daño al pez o no se encuentran bien afilados.

Una vez tenemos claro aquellos que vamos a utilizar, cortar la muerte del anzuelo con un alicates, es muy sencillo, solamente trata de proteger tus ojos al cortar ya que el arponcillo puede saltar en cualquier dirección y te puede ocasionar algún daño.

Una vez hallas capturado el pez, retíralo con cuidado del agua con ayuda de una sacadera si dispones de ella, o bien intenta atraparlo con la mano ayudándote de un trozo de tela para que no se te escape o ande dando trechas por la orilla, ocasionándose daños que en algunos casos pueden ser mortales. Ya lo tenemos? bien, pues ahora con ayuda de un saca anzuelos, tijeras o alicates nos disponemos a retirar el anzuelo con cuidado, y si dispones de un antiséptico, aplícalo en la posible herida que se le halla podido causar. Si por el contrario el anzuelo ha sido tragado por el pez, corta el hilo y deja el anzuelo dentro, ya que el pez por si mismo lo desechará.

Ya tenemos nuestra pieza libre y nos disponemos a inmortalizar ese precioso momento que quedará para nuestra historia, ese instante que reflejará tan bello lance que tuvimos y que deseamos volver a tener en otro día, pero para que ese momento pueda ser posible, tenemos que devolver nuestro pez en las mejores condiciones posibles, para ello sigue estos consejos que te damos. Si el lugar donde lo hemos capturado tiene corriente, mover con la mano en dirección contraria a ella, provocando que el agua se introduzca por las agallas, consiguiendo que el agua fluya por ella oxigenando al pez. No tenemos corriente, cogemos el pez y lo movemos haciendo círculos provocando la misma situación, el agua entra y lo oxigena.

En todo este proceso de manipulación del pez, te recomendamos que tus manos estén siempre húmedas, con este sencillo consejo evitaras causar daños en la piel del animal, ya que ellos disponen de una mucosa que los recubre y protege. También es importante como cogerlo a la hora de introducirlo en el agua, siempre ayudándote de las dos manos, colocando una de ellas en el vientre para así dejarlo caer sin que el peso le ocasione daños.
Siguiendo estos prácticos consejos habremos conseguido que nuestro futuro sea más sostenible y duradero.